La Enfermedad Cardiovascular (ECV) es la primera causa de muerte en el mundo. Diversos estudios relacionan el estilo de vida no saludable como causa de la enfermedad cardiovascular (ECV). Incluso, según la Organización Mundial de la Salud (OMS), el estilo de vida se basa en patrones de comportamiento identificables, determinados por la interacción entre las características personales individuales, las interacciones sociales y las condiciones de vida socioeconómicas y ambientales.

La buena noticia es que el estilo de vida y otros factores son modificables. Por esta razón, cambiar el estilo de vida es el primer paso para la prevención cardiovascular.

Muchos artículos hablan de un estilo de vida cardiosaludable, que, por ejemplo, sugiere que el hombre adulto debería comenzar el control médico preventivo a partir de los 30 años y considerar en general, actividad física regular, nutrición cardiosaludable, suspensión completa del tabaquismo y control del peso corporal.

Es importante no esperar a tener un problema de salud para cuidarse. Tenga presente que la obesidad, hipertensión, colesterol, ansiedad... son los principales factores de riesgo para las enfermedades cardiovasculares. Introducir pequeños cambios en el estilo de vida ayudan a mantener un corazón sano, según varios estudios. 

Duerme bien: Un descanso nocturno correcto se asocia a una mejor salud cardiovascular. 

Come sano: Una dieta con predomino de frutas, verdudas, pescado, carnes magras, legumbres y aceite de oliva, acompañada de frutos secos disminuye el riesgo cardiovascular y la mortalidad por alguna dolencia del corazón.

Dí no al estrés: El estrés afecta a la salud en general y es un detonante de la hipertensión arterial. Aprende a desconectarte y combatirlo con ejercicio y hábitos sanos.

Cuidado con el colesterol: Hazte la prueba del colesterol con regularidad en un laboratorio de análisis clínicos. Evalúa los resultados con un médico. Te presente que tener demasiado colesterol en la sangre puede causar un ataque cardíaco o un derrame cerebral.

Tensión bajo control: Mide la presión arterial a menudo y consulta con un médico si tienes los valores elevados. La hipertensión no avisa. Modera el consumo de sal.

Incrementa la actividad: Evita el sedentarismo. El ejercicio físico moderado (caminar una hora al día) es beneficioso para la salud y para mitigar el riesgo de sufrir accidentes cardiovasculares.

En caso de dudas, consulte a un médico.