Sentir enojo, ansiedad y depresión tiene que ver con emociones. Reconocerlas y saber manejarlas es parte de la vida cotidiana. El problema radica en que muchas veces estas emociones surgen como parte de estrés agudo, que puede resultar contraproducente.

En algunas personas el estrés puede presentarse físicamente en diferentes formas: dolor de cabeza, espalda, tensión muscular, problemas estomacales, acidez, flatulencias, estreñimiento, síndrome de intestino irritable e incluso diarrea. Conocer el origen le permitirá tener una mejor calidad de vida porque puede llegar a ser crónico o constante.

Según un estudio que realizó la American Psychological Association, el 80 por ciento de las personas define la temporada navideña como "estresante" y lo atribuye a distintos aspectos:

  1. La falta de dinero (61%)
  2. Las presiones de hacer regalos (42%)
  3. La falta de tiempo (34%)
  4. Las deudas de las tarjetas de crédito (23%)

De por sí, diciembre es un mes complicado, donde normalmente los eventos, fiestas y actividades tienden a incrementarse. También a mucha gente le afecta la organización de la cena navideña, la compra de regalos, el menú, decidir dónde y con quién pasarlo. Y, como si fuera poco, el inexorable incremento del tráfico en esta época es otro detonante del estrés.

Reconocer el estrés a tiempo le dará una pista importante para modificar ciertos comportamientos y saber decir que no le ayudará a evitar muchos problemas.

Compartimos unos consejos que pueden ayudar a terminar el año mejor:

  • Mantener una dieta equilibrada y hacer ejercicio físico ayudan a manejar el estrés. Lograr esto en diciembre es bastante difícil, pero no imposible. Trate de caminar, tomar mucha agua y evitar los excesos, especialmente en la noche.
  • Analizar y desarrollar un plan de acción para afrontar este tipo de situaciones es muy importante para que no afecten la salud. Haga una lista con todas las tareas navideñas, que incluya las cenas, celebraciones, compras y los regalos que tiene que hacer y comparar precios. Evite salir en los momentos de mayor tráfico. Los Centros Comerciales tienen horarios extendidos. Aproveche hacer compras nocturnas.
  • Muchas veces la presencia de la familia, las cenas en casa de los suegros o la crisis del bolsillo son factores que influyen en esta época. Por esa razón, evite pelear con su pareja o familiares. Llegue a acuerdos antes de las fiestas para evitar malos entendidos. Las fiestas deben ser motivo de celebración, de reencuentro, no de regalos y reclamos, ni mucho menos de estrés.