El 28 de julio de cada año se celebra el día mundial contra la hepatitis.

Como dato alarmante, la Organización Panamericana de la Salud advirtió que más del 80% de las personas con hepatitis no tienen acceso a prevención, detección y tratamiento.

Por ello, este año, la OMS decidió adoptar el lema “Es hora de invertir en la eliminación de las hepatitis” y centrarse en la necesidad de incrementar el financiamiento para los servicios de prevención, prueba, tratamiento y atención de la hepatitis en el contexto de la cobertura universal de salud. 

La hepatitis es una inflamación del hígado causada comúnmente por el virus de la hepatitis. Existen cinco tipos de virus de la hepatitis: A , B , C , D y E

  

Síntomas

La hepatitis puede presentarse como una infección aguda o crónica:

  • Infección aguda: que puede presentarse sin síntomas o con síntomas. Los síntomas típicos de la hepatitis son ictericia (coloración amarillenta de la piel y los ojos), orina oscura, fatiga extrema, náuseas, vómitos y dolor abdominal.
  • Infección crónica: que puede conducir a cirrosis, falla hepática o cáncer de hígado. El virus de la hepatitis B y C son causa principal de la hepatitis crónica en millones de personas.

  

Transmisión Hepatitis A y E

Las hepatitis A y E son enfermedades del hígado causadas por un virus.

  • Por ingestión de alimentos o agua contaminados.
  • Por falta de higiene básica, como no lavarse las manos antes de comer o después de ir al baño.
  • La hepatitis E también puede transmitirse a través de sangre contaminada.

  

Transmisión Hepatitis B, C y D

Las hepatitis B, C, y D pueden provocar cáncer de hígado. Es importante conocer los riesgos.

  • A través del contacto con sangre infectada o contacto sexual no protegido, incluyendo el oral. 
  • Por recepción de productos contaminados a través de transfusiones, trasplantes de órganos, procedimientos invasivos (ej. inyección o tatuaje con agujas reutilizadas).
  • De madre a hijo recién nacido.

  

Prevención

Las medidas de prevención varían según el tipo de virus y las vías de transmisión.

Sin embargo, una manera fácil para evitar la infección es a través de la práctica de normas de higiene básica y sexo seguro, evitar el contacto con sangre infectada y la toma de alimentos y agua contaminada; así como también a través de vacunación (hepatitis A y B).

Fuente: Organización Mundial de la Salud