Entre los propósitos de año nuevo, nunca faltas algunos como mejorar la alimentación, bajar de peso y hacer ejercicio. La idea es clara: sentirse mejor.

Este año, además, les proponemos incluir un chequeo médico. ¿Por qué razón? Para asegurar un óptimo estado de salud.

 

Los beneficios del deporte y del ejercicio físico son muchos:

  • Ayuda a mantener en forma el sistema cardiovascular.
  • Ayuda a alejar la diabetes tipo 2, la obesidad, la osteoporosis.
  • Ayuda a bajar de peso y/o a mantener un peso sano.
  • Reduce el riesgo de desarrollar ciertos tumores.
  • Previene enfermedades.
  • Es clave para un envejecimiento saludable.
  • Mejora el estado de ánimo.

 

Pese a todos los beneficios, hay una parte negativa. En algunos casos, la actividad física puede originar lesiones o patologías, dependiendo de la persona. Por ello, es importante contar con asesoramiento médico a la hora de iniciar un plan de ejercicio o de retomarlo. 

Especialistas coinciden y recomiendan la importancia de tener el aval del médico antes de comenzar o de seguir con cualquier actividad física. Y especialmente, en estos casos:  

  • Enfermedad cardíaca: ha tenido un ataque cardíaco o infarto.
  • Diabetes: tipo 1 o tipo 2.
  • Padecimientos: enfermedad del hígado, riñones, del corazón, asma u otra enfermedad pulmonar.
  • Osteoporosis, artritis o lesión muscular.
  • Hipertensión (presión arterial alta) y/o colesterol alto.
  • Vida sedentaria: Sobrepeso, obesidad o hace mucho que no hace ejercicio o nunca lo ha practicado.
  • Además, si no estás seguro de tu estado de salud.

 

Fuente: Mayo Clinic