En muchos casos, la pandemia del covid-19 nos obligó a quedarnos en casa y a trabajar desde allí. Una situación inédita y a la cual no estábamos acostumbrados. Nos tomó de sorpresa. Al estrés de esta época inédita se le suman los dolores en la espalda, cuello y hombros, ocasionados o agudizados por el teletrabajo. Por ello, casi tan importante como tener una buena conexión al Internet y una computadora veloz es disponer de una buena silla, ya que tendremos que estar en ella casi todo el día y si no es la indicada, rápidamente nuestra espalda nos los hará saber.

También influye, por supuesto, la buena postura al sentarte. Elige una silla que soporte las curvas de la columna vertebral. Es necesario ajustar la altura de tu silla de manera que los pies descansen planos sobre el piso o sobre un reposapiés y tus muslos estén paralelos al piso. La espalda debe estar pegada al respaldo, los pies en el suelo y las rodillas a 90 grados, así obtienes la altura adecuada. También se recomienda retirar la billetera o el teléfono celular del bolsillo trasero cuando esté sentado para no ejercer más presión en los glúteos o en la parte inferior de la espalda.

Si hay una inversión que vale la pena hacer, esa es una silla adecuada. Entre los aspectos a tener en cuenta está que tenga rueditas, para mover los pies y evitar posiciones forzadas en el escritorio. Es fundamental también que tenga el asiento ajustable, para poder adecuarla a tu estatura, ya que no todas las personas son iguales. No se recomienda, eso sí, las sillas excesivamente cómodas, ya que se tiende a perder la postura correcta y además te predispone a descansar en lugar de trabajar.

Que tenga descansabrazos o no es relativo, no hace la diferencia. Pero hay un elemento extra que puede ser clave: el cojín lumbar: obviamente depende de las condiciones físicas y de salud de cada persona, pero es un excelente complemento. Más allá de eso, lo importante es sentirse cómodo y evitar problemas de espalda, sobre todo porque parece que el home office durará más de lo que todos habíamos imaginado.

Además de la buena postura y una buena silla, tenga en cuenta otras acciones que puede tomar para disminuir dolores:

  • Haga ejercicio y evite el sedentarismo.
  • Baje de peso: el exceso de peso puede ejercer sobrecarga en la espalda y causar problemas.