Entre los propósitos del inicio de un nuevo año siempre están presentes mejorar la alimentación, bajar de peso, hacer ejercicio, pasar más tiempo en familia, alejarse del estrés, etc. La intención es clara: mejorar la salud y el bienestar.

El año pasado se ha visto la importancia de cuidar la salud y este segundo año de la pandemia también será vital. Incluso, desde la Organización Mundial de la Salud advierten que el 2021 podría ser más duro (por la propagación del coronavirus y por las variantes más infecciosas).

Entre las buenas prácticas que nos ha dejado el coronavirus están el uso de mascarilla, el lavado de manos o uso de alcohol en gel cuando no se tiene acceso a agua, la limpieza y desinfección de objetos tocados con frecuencia.

Sin olvidar lo mencionado más arriba, un primer paso puede ser evitando la vida sedentaria. La OMS recomienda a los adultos de 18 a 64 años que dediquen como mínimo 150 minutos semanales a la práctica de actividad física aeróbica, de intensidad moderada, o 75 minutos de actividad física aeróbica vigorosa cada semana.

Los beneficios del deporte y del ejercicio físico son muchos. Compartimos algunos:

  • Ayuda a mantener en forma el sistema cardiovascular.
  • Ayuda a alejar la diabetes tipo 2, la obesidad, la osteoporosis.
  • Ayuda a bajar de peso y/o a mantener un peso sano.
  • Reduce el riesgo de desarrollar ciertos tumores.
  • Previene enfermedades.
  • Es clave para un envejecimiento saludable.
  • Mejora el estado de ánimo.

 

Pese a todos los beneficios, hay una parte negativa. En algunos casos, la actividad física, especialmente la realizada a través de plataformas digitales o apps puede originar lesiones o patologías, dependiendo de la persona. Por ello, es importante contar con asesoramiento médico a la hora de iniciar un plan de ejercicio o de retomarlo.

Otras rutinas saludables son beber abundante agua, dormir lo suficiente, reducir el estrés y evitar el alcohol y fumar.

 

También es importante prestar atención a la alimentación. En la mayoría de los casos las “famosas” dietas que circulan en Internet acaban provocando un efecto rebote en el peso. Por ello, lo ideal es contar con el asesoramiento de un profesional que establezca metas concretas y fomente una alimentación saludable a largo plazo.

Además de lo anterior, se recomienda incluir un chequeo médico. ¿Por qué razón? Para asegurar un óptimo estado de salud.

Especialistas coinciden y recomiendan la importancia de tener el aval del médico antes de comenzar o de seguir con cualquier actividad física. Y especialmente, en estos casos: 

  • Enfermedad cardíaca: ha tenido un ataque cardíaco o infarto.
  • Diabetes: tipo 1 o tipo 2.
  • Padecimientos: enfermedad del hígado, riñones, del corazón, asma u otra enfermedad pulmonar.
  • Osteoporosis, artritis o lesión muscular.
  • Hipertensión (presión arterial alta) y/o colesterol alto.
  • Vida sedentaria: Sobrepeso, obesidad o hace mucho que no hace ejercicio o nunca lo ha practicado.
  • Además, si no estás seguro de tu estado de salud.

 

En caso de dudas, consulte a un médico.