Cada año mueren en el mundo al menos 2,8 millones de personas a causa de la obesidad o sobrepeso, según datos de la Organización Mundial de la Salud (OMS). Esta situación es alarmante. De hecho, se habla de la epidemia de la obesidad por la gran magnitud.

Esta acumulación anormal o excesiva de grasa es perjudicial para la salud. Entre las enfermedades que se relacionan directamente con el exceso de peso u obesidad están la diabetes, el hígado graso no alcohólico, enfermedades cardiovasculares, el cáncer y en la actualidad también se incluye al Covid-19.

Obesidad y coronavirus

Esto coloca a las personas con exceso de peso en un “doble riesgo”, enfatiza el Doctor Alberto Cormillot, famoso médico argentino especializado en nutrición y obesidad. Por un lado, habla del riesgo propio debido al exceso de peso; por el otro, el impacto aumentado que podría tener la persona en caso de contraer coronavirus, según explica en una entrevista publicada en Infobae.

De hecho, desde la Sociedad Española de Obesidad (SEEDO) aseguran que tener obesidad aumenta la severidad de la infección por coronavirus y augura un peor pronóstico. Los datos recientes, divulgados por SEEDO, establecen que el 80 por ciento de los pacientes con forma grave de infección por Covid-19 tienen obesidad.

Los Centros para el Control y la prevención de enfermedades de Estados Unidos (CDC) también sostienen esta línea, al relacionar un índice de masa corporal (IMC) mayor a 40 con un aumento en la vulnerabilidad. Incluso, el Public Health England menciona un 40% de aumento de morir por Covid-19 en caso de tener un IMC de 35 a 40; y que superior a 40 podría llegar a un 90% de riesgo.

Mejorar sus hábitos de vida

En conclusión, toda la información divulgada coincide que la obesidad es un factor de riesgo de sufrir consecuencias graves cuando se contrae el Covid-19. Por ellos, es urgente que la población mejore sus hábitos de vida, y así además de disminuir el riesgo de enfermedades, también tendrá un efecto protector contra el coronavirus grave.

Para aumentar las defensas del organismo se sugiere evitar la vida sedentaria y el consumo excesivo y prolongado de nutrientes que inciden negativamente el peso corporal. Hacer ejercicio con regularidad y consumir menos calorías con un aporte nutritivo adecuado lograrán el objetivo de bajar de peso y así su sistema inmunológico estará mejor preparado para hacer frente a enfermedades.