Desde el año pasado, el epicentro de la salud ha estado marcado por la pandemia del Covid-19 y todos sus cuidados, lo que restó importancia a otras especialidades médicas, como la ginecología. Pero es importante resaltar que las revisiones ginecológicas habituales son fundamentales para nuestra salud y pueden salvarnos la vida. Una revisión a tiempo puede evitarte un cáncer y los padecimientos que ello conlleva.

¿Cuándo acudir al ginecólogo?

Antes de establecer una edad, es importante dejar claro que nunca se es demasiado joven ni demasiado mayor para la primera consulta. Es decir, si NUNCA lo ha hecho. Es momento de hacerlo. Incluso, si aún no se decide, tenga presente que hay una gran cantidad de problemas ginecológicos que no tienen sintomatología. Por esa razón, es mejor siempre prevenir.

A continuación, recopilamos información según la edad de la mujer.

  • Entre los 11 y 15 años: Debería ser la primera consulta ginecológica.
  • Al inicio a su vida sexual, es otro momento para coordinar una cita con el ginecólogo. Hay que tener en cuenta que, desde este momento, las revisiones deberán continuar durante toda la vida.
  • Antes de iniciar o reanudar el uso de un método anticonceptivo hormonal (en pastilla o inyectable).
  • Una vez que la prueba de embarazo confirme que está embarazada tendrá que pedir cita con el ginecólogo para el primer control del embarazo.

¿Cada cuánto hay que ir al ginecólogo?

Cada mujer es diferente y la frecuencia de las revisiones varía según los factores de riesgo que presente su historial clínico y su historial familiar.

Lo ideal es ir al ginecólogo una vez al año. No obstante, en caso de que se presenten algunos síntomas o signos hay que acudir al ginecólogo a la brevedad y con mayor frecuencia.

Motivos de consulta ginecológica impostergable:

Si presenta alguno de estos síntomas o signos debe acudir inmediatamente a su ginecólogo sin esperar a la siguiente revisión.

  • Cambios en el flujo vaginal o en la menstruación. Puede ser secreción vaginal anormal (cuando hay abundante flujo vaginal, cambios de su olor, color o textura).
  • Picazón en la zona vaginal o de la vulva por aparición de manchas, verrugas o pequeños granos.
  • Sangrados entre los ciclos menstruales, sin que correspondan a uno.
  • Ciclos menstruales abundantes, postergados (sospecha de embarazo) o demasiados irregulares.
  • Dificultades para quedar embarazada, tras 12 meses de intentos ininterrumpidos.
  • Menstruaciones muy dolorosas, con decaimiento general y agravado.
  • Bultos o protuberancias detectados en los genitales o en la mama.

Existen suplementos vitamínicos necesarios para un buen desarrollo en la mujer. Estos dependerán del estilo de vida, alimentación y necesidades especiales de cada mujer. Sin embargo, hay una serie de suplementos vitamínicos que no deben faltar, como el ácido fólico, vitamina E, calcio, vitamina C y la vitamina A.